Febrero
Contar las que quedan
El primer día de verdad del año es una mañana de febrero en la que el sol calienta lo justo para abrir una colmena sin hacerle daño. Enrique sube, levanta las tapas y cuenta.
Algunos inviernos están todas. Otros no. No hay forma de saberlo antes de subir, y en esa mañana —con las manos frías y sin hablar con nadie— se decide buena parte de lo que habrá en septiembre. Es la parte del oficio que nadie fotografía.